jueves 19 de enero de 2012

Sin embargo


Puedo ver el sol saliendo tras de mí un círculo que cabe apenas en el retrovisor, como bandera de Japón. Delante mío policías con sus patrullas desvían el paso. Un hombre muerto, su cuerpo hecho pedazos en el pavimento tiene trazado el movimiento, no termina de caer y golpearse. Dios, que no existe, sin embargo se procura sacrificios humanos.

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