domingo, 6 de mayo de 2018

Un tú


para José Luis de la Vega


Una vez
me preguntaste 
si seguía siendo yo
(a pesar de todo).

Claro que
en tú
yo se decía tú,
y dijiste sigues
tú dijiste siendo
dijiste tú.

Te dedicaste a nombrarme.
Tu respeto
es irrepetible.

miércoles, 7 de marzo de 2018

Chao, cuento



Quería que el boiler se apagara a medio baño y que el pantalón se ajustara un poco más. Que el suéter me picara en la espalda y, aún con frío, sentir el Sol contra los ojos. Encontrar estacionamiento frente al templo al que iba con mi abuela, y pensar: son las mismas ancianas, su olfato sabe todo de mí. Tomar un café y reconocer mis nervios cada vez más destrozados. Quería perder el tiempo esperando. Dolorosamente, lastimosamente, lastimeramente.

Pero hace calor. No quiero convencerte de nada. No quiero nada. Ya no te quiero.

viernes, 26 de enero de 2018

Dioses paganos

1. El honor es un viento que mueve al papel arrugado. Basura insuflada. Sirve de argumento. "Yo tuve el honor de albergarlo, en una casa que no es mía". El honor es un recibo del impuesto predial, tremil tre ciento cuarenta y uno peso. El honor es todo mío. Siempre, nunca: el honor está dispuesto. El otro día mi madre me dijo que yo he renunciado al honor, me deshonró de un plumazo: arrebató de ustedes el honor de dudar de mi deshonra. Pecunia non olet.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Anestesia


Me acuerdo de saltar en una malla elástica y de esa sensación de salir disparada, perder el control de mi movimiento y entregarle mi cuerpo por un momento a la gravedad. De que sea mi pecho el que atraviese el aire y no algo que sigo con la mirada. No sé cómo funciona pero es una anestesia de lo más eficaz.

Recuerdo haber golpeado el suelo con los pies con tanta fuerza que me parecía estar volando. Dar vueltas, desprenderme de la tierra y sentirme libre de tiempo en tiempo al bailar.

Grito: ¡Háblame!
Grito: ¡Ven! Cuéntame un cuento en el que las sombras me brinden consuelo.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Imperfecto




Soñé que iba sola sola sola a una playa tan grande que podía caminar cincuenta pasos de frente o de espaldas a las olas. Al caminar, recordaba que podía escribir algo en la arena. Trataba de recordar mi nombre y antes de escribirlo, desperté.

Otro día, después, soñé que caminaba en la playa y recordaba haber escrito en la arena. Agachaba la cabeza y sentía que la arena estaba imantada, me jalaba de la mirada, no de los ojos. Del calor, no de la piel. Me recostaba sobre la arena y desde ahí escuchaba tu nombre con toda claridad. La boca se me llenaba de algo dulce.

Siempre me pregunto por qué narraré los sueños en copretérito. Nunca me pregunto por qué me dará por preguntarme sobre el presente en futuro imperfecto.

jueves, 21 de septiembre de 2017

La palma



En el fondo de la casa estoy yo
mirando la ventana
per secula seculorum
sin pensar nada 
sin pensar algo 
nada es importante:

un pájaro

la hierba mala

las nubes

el universo.


Un día me miro
a mí y a la perra 
me parece que somos algo hermoso
mirando el cielo
y la palma
o un pájaro
detrás de la ventana.

Por un tiempo breve
mas doce semanas
viví convencida
que había algo más que aire

nubes
hierba
palma
pájaro
ventana
perra
y Paula.

jueves, 6 de julio de 2017

Pájaros



Hace un par de semanas empecé a darme cuenta de los pájaros que se meten a mi patio. Hay uno en la escalera de fierro. Me causa una gran ternura pensar que me mira, aunque es muy probable que yo le parezca un monstruo.