martes, 4 de agosto de 2015

Muerte del marcapasos


http://www.revistafram.com/index.php?lengua=esp&pagina=main&seccion=2014_04_56_midc_13_la_danza


Voy de salida por la puerta de servicio
tropiezo con un juguete pequeño
descompuesto de verano
grasa y cocacola

pero esta no es la casa de un niño
ni el plástico ni el fierro viejo.

Yo
no soporto las mentiras
óxido
no soporto el sentido común
ruido
la inteligencia de la vida

quiero salir por la puerta de servicio

algo muerto me detiene
frío pero podrido
podrido pero inerte
pero me grita: la primavera
los jardines petrificados de las casas francesas
todo momento en que no conozco esta casa
y una mujer que no sólo no soy
sino que es alguien
diferente.

Juguete pequeño y egoísta
infantil plástico, inmaduro acero
no una bomba de sangre
no la miseria el olvido la piel
su color no verdadero.
No hay resoplido caballo, relinchido final
ni mandar fusilar a Dios.

Mañana
desaparecen esas mejillas largas
con sus puertas mal cerradas
porque este juguete pequeño
como un puño
lo levanto del suelo
le quito el polvo con mis dedos
termino de descargarlo
como a una margarita
grosera y agresiva
como un duende enfermo

me largo aunque
esta no es la casa de un niño
este puño no es un juguete

por la puerta de servicio.

martes, 16 de junio de 2015

Me dijo perra

http://www.google.com.mx/url?sa=i&rct=j&q=&esrc=s&source=images&cd=&cad=rja&uact=8&ved=0CAUQjhxqFQoTCP6q69vPlcYCFcQMrAodMzMAdQ&url=http%3A%2F%2Fwww.youtube.com%2Fwatch%3Fv%3DDZGHZmZDi40&ei=hNOAVf7YB8SZsAWz5oCoBw&bvm=bv.96041959,d.b2w&psig=AFQjCNGn9kpMt7f47SWQb_3pN9AR7hXszw&ust=1434591957774976

La madre de Lucía ha sido tan perra que Lucía se toma a mal todo lo que viene de ella, de su madre. El otro día, la madre le dijo que tanto ella (Lucía) como Rigoberta (la perra) son hembras y por lo tanto, son potencialmente autosuficientes, a diferencia de sus hermanos (hermanos de Lucía, hijos de la misma madre). Y Lucía triunfó con risa a pesar de la amplitud de la mordida de la perra que tiene encima. Rigoberta, bueno, es un perro enano. Una perra enana. Muy histérica, sí la conozco. Hembras, me dice Lucía a la hora de comer. Me dijo perra. Yo casi no puedo evitar seguir pensando en que mi güey ya no es mi güey y no me quiso tanto como yo a él. Me da igual quién de los dos es hembra. Quién de nosotros ladra, como yo, y quién de nosotros no. No dice nada.

Las perras no parecen mamíferos a las tres de la tarde como las vacas o las putas o las pendejas. Sabemos que lo son porque a veces paren y amamantan.

Es mejor ser una perra silenciosa y mirar la luz del foco de la calle que se mete por mi ventana.

martes, 17 de febrero de 2015

Joven


Me regalaron un recuerdo que ya he empezado a usar, como si fuera un caramelo muy grande. Hoy leo que los recuerdos envejecen, que sólo la fantasía, lo que nunca ocurrió, permanece joven. Mi recuerdo no es perfecto, sin embargo no puedo sentir recelo por la fantasía, por su perfección o por su intemporalidad. Planeo saborearlo hasta que se disuelva aunque se disuelva. Puede ser mi cigarro, o mi chicle para dejar de fumar. Apenas unos días y ya empieza a gustarme tanto que lo detesto. Por ser un recuerdo.

miércoles, 21 de enero de 2015

Tierras altas


Oliveria Fernández, casi mi hermana, tiene un amante veinteañero. Ayer fue a visitarla y le preparó champiñones con avena. Ella dice que él es un bombón. Los bombones se dan en tierras altas y húmedas, yo los prefiero al ajillo o en láminas para una ensalada de espinacas. Seguramente avena mañana por la mañana y esta cama, esta cama, esta cama, esta cama.

miércoles, 14 de enero de 2015

Suave


El dorzo de mi mano. Cerrar los ojos. El gruñido terciopelo de ese carro. Un recuerdo se desprende y cae donde no puedo alcanzarlo.

Estoy harta

http://www.franticstamper.com/Frantic-Stamper-Cling-Mounted-Rubber-Stamp--Cat-Tarot-Card--Le-Mat_p_66137.html


Me gustaría tener las plantas de los pies pegadas al suelo y lanzar mi cuerpo hacia atrás para quedar volando de cabeza al borde de esta historia pusilánime.

domingo, 28 de diciembre de 2014

Ruiseñora

http://www.reconoce.mx/tlalpujahua-el-pueblo-de-la-esfera-navidena-mexicana/

Mi madre me hace bajar un piso, de la cafetería a la tienda de regalos, en Tlalpujahua. En este pueblo hacen las esferas para los árboles de Navidad. Me dice: te voy a regalar un pájaro con su esfera. Me muestra la figura de un pájaro azul en tamaño natural, decorada con plumas naturales, con una pinza en las patas agarrado de la esfera: más una gruesa burbuja de vidrio, a su vez colgada de un hilo transparente para flotar en el aire del cuarto. Yo ya escogí el mío, dice. Era el único azul.

Hace unos años abrieron la florería enfrente del Café del Fondo. Ahí, entre los arreglos de alcatraces, margaritas y azucenas, encontré una muñeca con un vestido elegante de otra época y cabeza de pájaro, de plumas azules. De las mangas del vestido salían puntas de alitas en vez de manos. Tamaño muñeca. Pero no estaba en venta. Alguien se la regaló al dueño. Piénselo, por favor. Y cada vez que atravecé desde el Café del Fondo la miraba y preguntaba, aunque a veces no tuviera dinero en la bolsa ni en ningún lado. Supongo que costaría más de quinientos pesos. Tal vez mil.

En el tercer piso del edificio en el centro de Tlalpujahua, quedan dos pájaros. Elijo el rojo, porque son rojos los que a veces me encuentro en el parque. Y porque el azul lo quiere ella. Arriba, por la cafetería, se puede pasar a un salón de ventanales desde donde se ven los cerros arbolados, la iglesia y las vías del tren. Cada que estoy en Tlalpujahua pido permiso para entrar en él, y pienso en hacer una fiesta.