miércoles, 2 de abril de 2014

Envidia poeta


Quiero hacer un poema, alguna vez, que no sea una canción de consuelo. Que enseñe a los humanos a ser dioses y a los dioses los mate con silenciador. Cuando eso ocurra, la gravedad y la locura se habrán acabado por completo el campo de su batalla que es mi cuerpo en la parte del pecho, los hombros y el cuello. Anhelo carecer de ojos para llorar por el durazno prensado que trago con indiferencia. Celebro carecer de alas y el que mis huesos no sean mástil ni sostengan otra cosa que a mí.

martes, 25 de marzo de 2014

Dicha


Todavía no me escuchas cuando te hablo en voz baja, entonces te hablo de tu piel. Tal vez nunca me escuches cuando te hable en voz baja. Toco tu piel.

Ya reconozco tu mirada. Tu mirada tiene brazos, bocas, dientes. Y tiene piel.

Tu voz también tiene piel. Tu voz es un cuerpo. Tu voz recorre mi piel con su mirada. Tu voz me aprieta el cuello con sus manos. Tu voz nombra, en voz baja, cicatrices de su cuerpo, y las guarda en la memoria de mi piel.

lunes, 13 de enero de 2014

Kalmukia



Este frío es mentira, me dije en medio de la lluvia de nombres de lugares que me hicieron el caos: De Efe. Guadalajara. Querétaro, Guanajuato. Saint Louis Missouri, Zacatecas, Pénjamo. Coatzacoalcos. Zitácuaro. Hace rato se oía muy mal, ahora no importa. Recuerdo mi frío y haber pensado "este frío es mentira". Y haber corrido por las calles de uno de esos lugares, bajar y subir escaleras, corriendo como si supiera a dónde, o como si no importara. Y luego la lluvia. De estar aquí. De que este lugar tenga nombre. De los kilómetros, los trenes, el futuro. Acaricio las palabras tu y futuro, e instruyo a mis párpados cerrarse.

martes, 22 de octubre de 2013

No se olvida


Nos viene persiguiendo, la desgracia. Nos damos el lujo de olvidarla. Nos damos el lujo de darle una patada en el hocico y nos abraza, nos congela la espalda, los huesos, el pecho. La vida vale la pena vivirla cuando la vida vale la pena vivirla. Nos viene persiguiendo hasta que yo -soy la valiente- doy la media vuelta, le doy la cara, le doy una larga sonrisa de haz lo que te dé la puta gana. Valiente pienso en pararme de manos, en bajar corriendo el cerro, lanzarme definitivamente por placer, demostrar que no me van a salir alas. La piel también se quema de frío y perdóname, pero no quiero.

Esta mañana mis piernas, del talón hacia las rodillas, los músculos de la cara. La tomé del hocico y le dije buenas tardes, hermana, tú también estás sola y a las pequeñas como nosotras nos toca el cielo, los besos en la boca, el calor de las lágrimas, golpes accidentales contra las patas de la cama y un nombre se piensa a gritos: ¡mamá! Mamá dice que los adultos vienen y los niños van y casi nunca se encuentran.

Detesto esta sensación de madurez, la detesto por ser lo mejor que hay. La vida es un revólver de adrenalina. Clic, clic, clic, me quiere.

sábado, 19 de octubre de 2013

Hamburguesas


Tu novia se comió una hamburguesa y media. Sonríe a tu lado con olor a chipotle y a cebolla en toda la boca. Tienes una novia feliz, pones a David Bowie con Pink Floyd. No tenemos quince años pero sabemos comer hamburguesas.

A estas horas, comerte pasa por la mente de otra novia, la misma, con hambre y sin hamburguesas. Pero no comerte todo, sólo pegarte un mordisco en un brazo o una nalga. En otro lugar, otra novia quiere morderte y que su hambre te duela.

Todo lo que ha salido mal, vale la pena. Pink Floyd. Tú y yo podemos hacer muchas cosas que valen la pena, siempre y cuando, sin mordidas, sin hambre, sin vergüenza.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Rumbo a la casa


Manejo un carrito negro, suave de tanto calor rumbo a la casa, a medio día. Adoro los cables de Matamoros. Dios, no los quites nunca. Suave de tanto calor. A medio día. Manejo. Bajo el Sol. El aire acondicionado me deja mirar una calle del centro que aún tiene postes, y cables. INAH, no los quites nunca, por favor. Unesco, sé que tú no existes. Dios, suave de calor, adoro columpiar la mirada por los cables, como un mono. Adoro, sé que tú no existes, suave como el Sol. Carrito con aire acondicionado, no los quites nunca. Destrucción de la destrucción de la destrucción. Te adoro.

lunes, 22 de abril de 2013

Fade out



Camino descalza por las vigas del techo de este cuarto y me pregunto por qué la vida tiene que ser tan complicada. Tú me miras desde tu casa, con tu visión periférica, igual que ves a los pájaros que pasan por cada una de tus ventanas perfectas. De dónde entonces viene la voz que dice "ya hace varias horas te olvidé".